Un paseo por Florencia (usando el teletransporte)

 

Son las dos de la tarde y me apetece comer en una trattoria toscana, aunque ya es algo tarde para los italianos, me teletransporto hasta ella. Después del pranzo, visito la Galería Uffizi, para terminar la tarde, compro un bolso para mi novia en una boutique de artesanos del cuero. Después vuelvo a casa con el bolso y los recuerdos de lo que he visto y sentido.

Los aromas y el ritmo de la trattoria no podría tenerlos si no hubiese ido, los artistas del renacimiento realmente hicieron arte y algunos buenos artesanos se niegan a vender online.

Me gusta mucho pensar en la idea del teletransporte. Además de por la belleza de estas ensoñaciones, por pensar en que tendría que tener un hotel para que pagase por dormir allí y no hacerlo en mi casa.

Y para ti, ¿que tendría que tener un hotel para que te quedases? ¿Qué ofrecerías en el tuyo para conseguirlo?

Estás dos preguntas puede tener la misma respuesta. De hecho deberían tenerla. Y si lo ofreces otros se quedarán, aunque pudiesen teletransportarse.

 

Photo credit: Moritz Schumacher

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