El hotel como punto de encuentro

Una de las rasgos de la nueva hotelería es hacer de los hoteles lugares más sociales y abiertos, convirtiéndose en punto de encuentro entre personas con intereses y estilos de vida similares.

Nuestro trabajo como hoteleros es la creación de espacios y contenidos que fomenten esa relación entre huéspedes, y entre éstos con los vecinos.

Con espacios polivalentes. El bar puede convertirse en la zona de check in, la piscina puede ser el centro de una fiesta, los jardines son de repente un cine al aire libre y en las terrazas que pueden contener una exposición fotográfica.

Estableciendo acuerdos con negocios locales donde los huéspedes pueden disfrutar de sus instalaciones y actividades. Como hace el Hotel Brummell, situado en el barrio Poble Sec, que ofrece a sus huéspedes la posibilidad de disfrutar de clases de Yoga en The Garage by Verónica Blume o sesiones con los entrenadores de Beyond Barcelona.

Apoyando la cultura local, con exposiciones de sus artistas, diseño y gastronomía de la zona. Es un win-win, ya que por una parte sirve para ofrecer más opciones de ocio a los vecinos y por otro el viajero se siente más integrado en la ciudadque visita al entender que no está en un lugar exclusivamente pensado para el turista.

Ejemplos paradigmáticos de ésto, son los Soho House o los Latitude, que son una mezcla entre club social y hotel.

Los Soho House se definen como clubes privados con habitaciones cuyos miembros se dedican a las industrias creativas, fundados en Londres ahora se encuentran en ciudades de todo el mundo como Barcelona, Nueva York, Estambul o Mumbai.

Soho House New York


El grupo Latitude Hotels es una marca de hospitalidad africana basada en ambientes urbanos de todo el continente. Además de los hoteles, el grupo ofrece clubes de miembros, áreas de trabajo, spa, gimnasio y salas de conferencias. La sostenibilidad es su leitmotiv, uniéndose a las comunidades de las ciudades en las que se encuentran.

Con la marca Moxy, Marriot ofrece hoteles pensados para viajeros de negocios, que acuden solos a las ciudades. Habitaciones pequeñas que invitan a salir de ellas e instalarse en las grandes zonas comunes con wifi de altísima velocidad, fomentan las relaciones con otros nómadas digitales. Como explica en este video Matthias Y. Sutter, son concebidos como bares 24 horas con habitaciones anexas.

Otros buenos ejemplos pueden ser la micro galería de negocios locales en Casa Bonay, las fiestas en los W, los espacios gastronómicos de los Sir Hotels.

Aquellos alojamientos que se encuentran en zonas no urbanas lo que proponen es mayor relación entre sus huéspedes.

El Habitas Tulum, ofrece un programa de actividades, que incluyen conciertos o proyecciones de películas mexicanas, orientado a crear sinergías.

En Camellas-Lloret, situado en un pueblecito al sur de Francia, sus propietarios animan a que en su salón los huéspedes compartan quesos, embutidos y vinos locales junto a la chimenea de leña y la música de fondo. Y por supuesto, el desayuno es disfrutado en una mesa conjunta.

¿Cómo fomentas en tu hotel esas relaciones entre personas?

Photo credit: Jon Tyson

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